CAPITULO 1
Perderse, encontrarse, volver
a perderse…ese era el ritmo de vida que llevaba, del que nunca había
salido. ¿Y les extrañaba tanto mi carácter? Si tu pones a un niño en un centro
comercial solo, lo pierdes, el niño llorará, gritará, hará todo lo posible porque
le presten atención, para que alguien se acerque y le diga <<¿Te has
perdido?>>, el niño dirá que si y de
inmediato le guiarán. Yo era ese niño, lo único que ni lloraba o
gritaba, bueno gritar en ocasiones si, pero mi forma de llamar la atención no
se comparaba con la de un niño pequeño. Pero lo mejor no era eso, lo mejor es
que yo mismo no sé que lo estoy.
—Zayn, te he dicho miles de veces que no comas en mi cama tío…luego mi
madre me regaña y se cree que soy yo —Niall seguía retocando una y otra vez el
trabajo de Anatomía.
—Como
sigas perfeccionándolo creerá que no lo hemos hecho nosotros —me metí otro
dorito en la boca.
—Como
sigas comiendo en mi cama te voy a patear el maldito culo hasta la puerta de mi
casa y te vas a ir a la tuya —me dedica una mirada amenazante, pero ¿a quién
vamos a engañar? Es Niall, y Niall es de todo menos amenazante. Intento
contener la risa y provoco que se me escapen migajas de la patata que me había
metido en la boca— ¡TIO!¡Te lo he dicho, joder! —me da una patada desde la
silla de su escritorio.
—Lo
siento, lo siento, lo siento.
—¡HARRY QUE ME BAJES!¡HARRY ENSERIO!¡NIALLER AYUDAME! —del piso de abajo
se escuchan gritos.
—¡Así
no se puede trabajar joder! —el rubio de bote se levanta de mala gana directo
con paso firme a la puerta— ¡CHARLOTTE T…!
La
puerta se abre sin avisar estampándose en la cara de Niall.
—¡Ostia…! —se me escapa de la boca.
—¡HARRY MIRA LO QUE HAS HECHO! —de inmediato la hermana pequeña de Niall
se baja de los hombros de Harry. Niall en el suelo con la cabeza entre las
piernas y las manos sobre su cara no emite ningún ruido— ¿Nialler, estas bien? —intenta
coger la cabeza de su hermano pero este se niega— ¡Vosotros dos haced algo!
—dice alarmada.
Me
levanto de la cama y me agacho hasta Niall. Miro a Harry que no puede contener
la risa.
—Idiota, esta vez te has pasado…—pero el me mira con cara de “No puedo
aguantar más, voy a explotar a carcajadas”— ¡Harry! —le regaño.
—Joder, primo lo siento…—se pone a nuestra altura— Enserio —el rastro de
una risa roza su garganta—. ¿Nialler? —se hace notar más ese rastro hasta que
finalmente — ¡Joder, es que por qué no he estado yo en el lugar de Zayn!¡Si no
habría sido el doble de gracioso! —lo dice entre carcajadas— ¿Pero qué coño
hacías detrás de la puerta?
—Harry, eres gilipollas, no tiene ni puta gracia —su prima le amenaza
con la mirada. A diferencia de su hermano ella si da miedo—. Nialler, por favor
respóndeme —consigue sacarle la cabeza de entre las piernas, y forcejea por
quitarle las manos de la cara, de las cuales pequeños riachuelos de sache pasan
entre sus dedos. De inmediato la risa de Harry se corta—. Niall, deja de ser
niño chico —tira de sus manos— y déjame ver tu cara —pega un ultimo tirón,
dejando la cara de mi amigo al descubierto—. ¡NIALL! —Charlotte se lleva las
manos a la boca.
La
nariz hinchada, corriendo sangre y los ojos cogiendo un color entre morado
oscuro y negro.
—Naill lo siento enserio —Harry esta pálido—. De inmediato te llevo para
urgencias, venga levántate —tira del brazo de su primo, que todavía sigue sin
contestar.
—Nialler, di algo —su hermana se levanta a la vez que Harry, con mi
ayuda incorpora a Niall.
—No
me va a dar tiempo a terminar el trabajo de Anatomía por vuestra culpa…—Dios…Con anatomía era como Liam con el
resto de sus asignaturas.
—Leprechaun,
deja el maldito trabajo, está ya terminado.
—Falta perfeccionarlo.
—Está
más que perfeccionado, solo falta que le pongamos los nombres.
—Zayn, voy mal con esa asignatura…—se queja.
—Bueno ya remontarás el cinco que tienes —le suelto y le dejo a Harry a
cargo de él.
—Venga que te llevo a urgencias de cabeza —todos miramos mal a Harry—.
Bueno, quien dice de cabezas dice corriendo.
—Déjalo Harry…—mejor que no siga, es el mejor consejo que se le puede
dar.
—Zayn, hazme un favor —Niall me mira, con la cara cada vez más hinchada.
Asiento conforme, aunque aún no haya escuchado que quiere—. Mi padre me había
dejado a cargo de mis hermanos, quédate hasta que venga Greg o mi padre, no sé
cuanto tardaremos.
—¡Pero yo me puedo quedar con Robby y Megan sin problemas! —dice la
canija de la hermana de Niall ofendida.
—¿Lo
harás? —me mira suplicante. La verdad es que me venía muy mal. No había visto
el momento de irme, y ahora me tocaba cuidar de sus tres hermanos pequeños.
Creo que mi cita con Jess de la clase de Charlotte no iba a poder ser.
—Claro, no te preocupes —Harry me mira confuso, sabiendo que más tarde
yo había quedado.
—Me
debes una —le digo a Harry.
—Lo siento
enserio —Niall como siempre se da por aludido cuando no es él.
—No
es a ti, es a mí —dice Harry—. Me lo vas a agradecer hazme caso —me guiña un
ojo, eso quiere decir que él ya a catado a esa chica.
Salimos todos de la habitación. Charlotte y yo detrás de Harry y Naill,
los cuales están discutiendo. Cuando llegamos a la puerta de la casa Niall se
gira hacia mí.
—Como
no me fio de que cocines algo incomible para mis hermanos —dice intentando
sonreír, pero de inmediato el dolor corre por toda su cara—, siempre hay dinero
en el estante de la merienda, pide unas pizzas o lo que queráis, ¿va?
—Todo
controlado Niall.
—Sigo
diciendo que yo me puedo hacer cargo, Nialler —Charlotte no esta para nada
contenta.
—Hablamos más tarde Niall —Harry y él caminan hacia fuera y cierro tras
ellos.
—¿Qué
haces? No he terminado de hablar con él, Zayn —me mira desafiante.
—Para
empezar, no tenías nada más que hablar —ando hacia el salón, donde se escucha a
los des mellizos jugar—, lo único que estabas haciendo es discutir y tu hermano
necesitaba ir rápido al hospital, se ha roto la nariz. Segundo, no estoy de
humor, así que mejor no revolotees dándome la chapa de que tu eres responsable
mayor y bla, bla, bla —me siento en el sofá grande de la familia Horan. Me ha
estado siguiendo y ahora cruzada de brazos me mira con cara de odio—.
Comportándote así, solo estas dando los motivos por los que tú hermano ha
preferido que me quede yo a cargo vuestra. Ahora si me disculpas tengo que
avisar a gente de que no voy a ir a donde tenía que ir.
—¡Eres de lo más desagradable que entra en mi casa!¡Que lo sepas!
—Gracias Charlotte, yo también te quiero —saco el iPhone de mi bolsillo
y busco en la agenda a mi madre, es a la primera que tengo que avisar.
—¡Me
alegro de que no puedas quedar con Parker! —se dirige furiosa hasta uno de los
sofás mas pequeños que acompañan al que estoy sentado, poniéndose en la parte
más alejada de mí. Así que sabe que iba a quedar con Jess, las colegialas son
unas chismosas todas.
—Yo
no podre…—me percato que están los enanos delante— eso esta noche. Pero tú
deberías de hacerlo por primera vez, así se te quitaría esa cara de amargada.
—Bastardo…—eso
me duele en lo más hondo, pero claro ella no tiene por qué saber nada de mi
vida y lo habrá dicho sin saber. Le miro sin creerme en verdad, que esas
palabras hayan salido de su boca— Llama a tu ramera, seguro que esta ansiosa
por recibir una llamada tuya.
—¿Qué
es ramera Zanny? —Megan siempre se confundía diciendo mi nombre. Me agacho un
poco hasta quedar a pocos centímetros de ella.
—Eso
es algo como tonta, en lo que tú nunca te vas a convertir, ¡eh!
—¡Vale!¡Por
ti seré lo que sea!¡Porque eres mi príncipe y me voy a casar contigo, Zanny! —se pone roja
mientras lo dice, pero resulta adorable.
—Yo también
me quiero casar contigo —le digo sonriendo.
—Buagh
—Robby pone cara de asco.
Los
dejo jugar de nuevo, me recuesto en el sofá y marco a llamar a mi madre.
—Por
cierto, iba a llamar a mi madre, para que sepa que no ceno con ella —la cara de
Charlotte se descompone al mirarme, y en pocos segundos escucho la voz de mi
chica preferida por el teléfono—. ¿Anni?¿Se puede poner Mamá?
Wow...esto se torna interesante, ya tienes una lectora fiel jaja. Sube en cuanto puedas que me encanta. Un beso xx
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