martes, 8 de abril de 2014

CAPITULO 5


  Tras la hora de comer Anni se ha quedado dormida en el sofá y mi madre se ha ido ha hacer su turno de tarde en el Materno. Buufff. ¿Por qué las cosas sin yo quererlo se complican solas? Otra vez canturrea esa risa por mi mente. Nunca había querido que se fuese, nunca quise que me dejase…y muchas veces me preguntaba que cuando comenzaron mis problemas, si cuando ella entró en mi vida desde muy chicos o cuando me dejo.

  El timbre hace que salga de mi pompa de humo.

 —¡Ya va! —vuelven ha insistir. Como me despierten a la niña le estampo a quien sea la cabeza contra los escalones de mi casa. Doy una carrera hasta abrir— Como vuelvas a tocar lo lamen…¿Qué haces aquí?

 —Tenía que venir a verte —entra como si estuviese en su casa.
 —¿Para? Creo que no tengo que hablar absolutamente nada contigo —no cierro la puerta, se va a ir de inmediato—, así que ya sabes el camino de vuelta.
  —Que grosero, recordaba a los Malik más corteses y buenos anfitriones.
  —Bueno si te sirve de algo, en el fondo no soy como los Malik, y soy un pésimo anfitrión, así que, adiós —pasa de mí y me da la espalda dirigiéndose al salón—. ¿Qué haces? —me obliga a que cierre la puerta.

  En dos pasos la alcanzo y tiro de ella, estaba ya casi para entrar en el salón. Anni no sé como lo hace, pero siempre tiene un sexto sentido y cuando escucha pasos o voces que no conoce se despierta de inmediato, y a ella no la conocía.

  —¿Quién te crees? Fuera de mi casa —empiezo a hablar rápido y flojo.
  —¿Quién no se puede enterar de mi presencia para que estemos hablando así? —le miro alterado, me ha costado mucho dormir a Anni— ¡Oh, ya entiendo! ¡Rollete de Malik ha venido una invitada ma…! —le tapo la boca de inmediato.
  —¿Estas loca? —me pega un mordisco— ¡Hija de…!¡Ahhhhg! ¡Joder! ¡Tu hermano debería de ponerte un puto bozal!
  —¿Por qué no sale tu chica? Suéltame por cierto, no la voy a morder como a ti —pega un tirón de su brazo sin éxito.
  Vete a la mierda Charlotte y vete de mi casa, te lo digo enserio.
  —¿Sigues con los susurros? ¿Tan importante es la chica?
  Ni te lo imaginas cuanto, más quisieras ser tu así de importante…—encima es tan tonta…¿por qué cree que traería a alguna cualquiera a mi casa? La casa era para la familia, era un lugar que no se mancillaba con alguien que al día siguiente no vere.

  Se acerca a mí pegándose. ¿Acaso es bipolar?

  Quería hablar contigo, si tiene que ser así no me importa, no quiero fastidiarte el polvo —maldita niñata.
  Suéltalo rápido y resumido.
  Lo siento —dice acercándome a mi oído. Se me erizan los pelos de la nuca.
  —Daaaaddddyyy —Anni se asoma por el respaldo del sofá bostezando y rascándose los ojos con sus pequeños puñitos. Carraspeo mi garganta.
  —Gracias Charlotte por joderme el día entero…
  —No sabía…
  —No, tu nunca sabes nada, pero aparte de mi vida no te incumbe saber nada —la suelto y me acerco hasta el sofá, cogiendo en brazos a mi hija—. Lo siento por despertarte —le beso la frente—. ¿Quieres te  y nos volvemos a dormir?
  —Zii…—echa su cabecita en mi hombro encajándola entre este y el cuello. Empieza a relajársele de nuevo la respiración. Rodeo el sofá y de la mesa de café cojo un biberón que tiene manzanilla.
  —Toma mi amor —se incorpora para cogerlo y se vuelve a echar en mi hombro—. Ya me la has despertado —me acerco hasta ella—. Si no te importa irte ahora, bueno y si te importa me la suda, te vas igualmente.
  —¿Tienes una hermana más? —dice sorprendida.
  —Te he dicho que no te importa mi vida.
  —Hi —dice Anni con el biberón en la boca y atenta a Charlotte—. Daddy dormir…yo quero contigo…—vuelve a echarse bebiendo más de su biberón.
  —Enserio Charlotte, vete. Ya me comunicaré contigo, pero necesito que te vayas.
  —¡YA ESTOY EN CASA! —Waly entra gritando.
  —¿Tienes que gritar? —¿por qué viene todo el mundo ahora?
  —Perdón…—mira rápido hacia nosotros y luego al suelo—. No sabía que ahora quedabas con la hermana de Niall. En fin me voy a mi cuarto a hacer los deberes.
  —¡Espera!¿Tú no tenias hoy esa cosa de gimnasia?
  —No ya no —dice mientras sube las escaleras.
  —Waly espera —mierda me estorba Charlotte en casa.
  —Zayn déjame, tengo muchas cosas que hacer —sube más aprisa y se escucha la puerta de su dormitorio.
   —Charlotte, te lo juro, si te vas quedo mañana contigo si quieres hablar más conmigo. Tengo que ir a hablar con mi hermana seriamente…—respira colega no te alteres, y más si tienes a Anni en brazos—. Y tengo que dormir a la peque. Por favor —estaba suplicándole, ¿esto qué es?
   —Me debes explicaciones —¡no, no te debo nada maldita niñata!
  —Las que quieras pero mañana —la acompaño a la puerta de la calle y la abro con la mano que me queda libre.
  —Tengo ya tu numero de móvil, después te hablo —me mira como cuando estábamos en su casa y me vio apoyado en la pared del pasillo.
  —Perfecto, luego hablamos.
  —Adiós Malik.
  —Adiooz —dice Anni. Yo en cambio hago un movimiento de cabeza y cierro la puerta.


   Menuda tarde me espera…

jueves, 13 de febrero de 2014

CAPITULO 4
  —Oye tío…sabes que voy a estar ahí para lo que haga falta…y bueno de mi hermana me encargo yo, seguro que si esto pasa a más ella estará de tu parte —le miro irónicamente—. De verdad Zayn.
  —Nos vemos Niall, mi madre me va a matar si llego tarde para comer y luego tengo que recoger a la enana…—le doy las espaldas y levanto una mano en forma de despedida.

  Al final no he conseguido lo que quería, que era poder hablar con Liam ya que vivía en la misma calle que Niall.

  —¡Aghhhh! —por mi lado una anciana bien vestida, seguro adinerada, me mira con mala cara. Tiene pinta de ser la señora Robbins, pero siempre me mira mal, así que no es de extrañar.
  —¡ALMA EN PENA! —escucho a Liam a mis espaldas.

  Me giro y paro para esperarlo. La verdad que algo de suerte tendría que tener hoy, por lo menos podría hacer algo bien e intentar arreglarlo.

   —Cuando he salido del baño ya no estabas —me dice con la respiración un poco entre cortada. Emprendemos el paso hasta llegar a mi coche—. Oye —dice cortado—, ¿te importa acercarme a casa de Dani?
  —No claro, sube —entramos los dos en el coche y pongo rumbo hasta casa de Danielle.
   —Zayn…no estes preocupado, seguro que ese chaval no pone ni denuncia, es el típico chulo que alardea de todo, si se metiese en un juicio ¿qué le diría a sus colegas? —bufa por la gilipollez a la que ha hecho referencia, lleva razón, pero si la vida me ha enseñado algo es que no hay que fiarse de nadie.
  —No te preocupes tú, estaré bien.
  —Zayn es que… —le corto, no quiero escuchar mas problemas de peleas, juicios y ajustes de cuentas.
  —¿Tu hermana te ha dicho algo sobre la escuela? —esto es por lo que había ido a casa de los Horan.
  —Sí, de eso te tenía que hablar yo —me pilla por sorpresa. Le miro alarmado—. Pon la vista en la carretera, por muy bien que conduzcas no me fio de los demás locos que van al volante. Claire me dijo el otro  día que Waly esta extraña, que la evita en la escuela, sentándose sola, sin nadie más; que entra la primera a las clases al igual que sale…Claire esta muy preocupada, es su mejor amiga, pero Waly no le habla desde hará semanas, la cosa es que fuera del colegio tampoco le dirige la palabra.
  —Mi hermana me había pedido dinero esta mañana, pero cuando le he preguntado que para qué era se ha bajado del coche…
  —¿Sabes cuanto hace que se comporta así? —soy lamentable, no lo sé. Bien Zayn, vaya mierda de  hermano eres…
  —No, me he dado cuenta esta mañana, ha sido muy extraño…—doy un golpe en el volante—. No he tenido tiempo de fijarme Liam…mi vida es…—me muerdo la lengua a nadie le importa como es mi vida.
  —Lo sé —sí, tristemente ellos lo saben—. Intentaré que Claire se entere de algo, aunque ya lleva tiempo por su cuenta intentando averiguar que ocurre —giro a la izquierda entrando en la calle de Dani. En pocos segundos estamos frente a su casa. Liam se desabrocha el cinturón y baja del coche, aunque duda unos momentos—. ¿Hace poco no entraron en el club de gimnasia? —me encojo de hombros.
  —Algo oí, seguramente sí.
  —Pues ya tenemos por donde empezar —dice sonriéndome—. En cuanto sepa algo te cuento, no te preocupes hermano.
  —Muchas gracias Liam.
  —Para eso esta la familia —me sonríe nuevamente y cierra la puerta.


  Pongo rumbo a casa. Tengo que empezar a preocuparme más por mis hermanas, parece como que las tuviese descuidadas. Para colmo encima me meto en un nuevo lío…Zayn ¿qué remedio nos vamos a poner? En ocasiones eres peor que una enfermedad, porque no se cura nadie de ti…
 
  Entro en mi calle. Odio esta zona residencial, todos conocen a todos, y de una forma u otra se enteran de tu pasado, presente y se imaginan ya tu futuro. Menos mal que en mi familia nunca han conseguido meter mucho las narices, solo en lo que era evidente, mis líos. Aparco frente a casa. Mamá ya ha llegado.


  —¡Hola…! —dejo las llaves en el mueble de la entrada.
  —¡ZAYN, ESTOY EN LA COCINA!

  Voy hacia allí. Con suerte podré ir picoteando de lo que esta cocinando mi madre. Y me llevo una sorpresa. Greta, la otra abuela de Anne está sentada en MI mesa y con MI hija. Estas cosas se avisan…

  —¿Qué hace aquí? —me dirijo a ella directamente sin saludar. Esto es una falta de educación inmensa.
  —¡DADDY! —Anni me echa los brazos. Sin pensarlo le quito de encima a mi hija.
  —Buenas tardes Zayn, yo también me alegro de verte, ya que ayer no recogiste a tu hija. Tenía ganas de verla y decidí ir a por ella a la guardería —me pone una falsa sonrisa en sus labios pintados de rojo intenso, pero elegante.
  —Su hora de visitas fue ayer, si no pude ir a recoger a mi hija es porque estaba liado con un trabajo de la universidad, fue su abuela a por ella —noto la mirada de mi madre clavándose en mi—. Si no le importa la próxima vez no haga esto, Anne tiene comedor en la guardería, por otra parte el tutor y padre soy yo, si quiere ver a la niña debe comunicarse conmigo, no actuar por su cuenta, ya que ante la jueza podría quitarle las horas de visitas y no ver más a la niña —se escucha un asombro ahogado de mi madre—. Si no le importa y le ha quedado todo claro, le acompaño a la puerta.

  Vuelve a poner esa sonrisa que nunca he soportado. Su hija también odiaba esa sonrisa. Se levanta muy digna sin borrar esa mueca de su cara.

  —Por casualidad de la madre de Anne no sabrás nada, ¿verdad? —cuenta hasta diez Zayn, tú puedes.
  —Greta, le acompaño yo. Zayn tiene que dar de comer a Anni, hace media hora que debería de estar comida —mi madre interviene mientras apaga el fuego y se lleva a la señora de mi vista.


  ¿Por qué me pregunta por ella? ¡Yo no sé ya nada de ella! Una risita me canturrea por la mente. No, más problemas no quiero, estoy intentando remontar. Como me dijo mi abuelo el pasado se queda atrás bajo sombras que no se deben iluminar.

lunes, 13 de enero de 2014

CAPITULO 4


  —Pasa Zayn —Niall me abre la puerta. Tiene la nariz entablillada y dos grandes ojeras negras a cada lado.
  —¿Cómo te encuentras Nialler? —cierra tras de mi.
  —Podría estar peor…el médico me dijo que poco más y se me incrusta el tabique…por lo que habría significado cirugía. Así que creo que bastante bien a como podría estar —siempre se toma las cosas por el lado bueno, es algo que me encanta de él—. ¿Dónde te has dejado a la enana?
  —Tiene colegio, es viernes —pero siempre despistado.
  —Es que tener a Charlotte en casa hace que pierda la noción del tiempo…Esta mañana me tiene ya estresado…
  —Mmmmm…—la verdad es que no quiero que me hable de su hermana así que mejor ni pregunto, pero…
  —¿Te puedes creer          que ha metido a un tío en casa hace veinte minutos? —¿por qué me tiene que contar eso? — ¿Qué hago con ella?
  —No lo sé… —me aclaro la garganta y me tiro en el sofá—. Es tu hermana Niall, no tengo ni voz ni voto.
  —Pero, ¿tú que harías si se tratara de Doniya o Wali? —se sienta a mi lado con cara de circunstancia.
  —Lo echaría de mi casa a patadas, pero soy yo…—me encojo de hombros—. No lo has echado, ¿verdad?
  —No…—traga profundamente el nudo que se le ha debido de formar en la garganta. La verdad es que a mi tampoco me hace gracia que la hermana de Niall este con un tío en su habitación, la conozco desde que nació, y bueno todo el mundo sabe lo que pasa cuando se esta en un cuarto…aunque parece que Niall no piensa en esas cosas. Me mira con una cara entre pánico, frustramiento y rabia. Parpadea dos veces…esto es que me va a pedir algo, cuando hace eso siempre lo hace, y me puedo hacer una idea de lo que es.
  —¡No!¡Me niego Nialler!¡Es tu hermana, no la mía!
  —¡Zayn, por favor! —esta al borde del ataque de histeria— ¡Ese tío no me va a tomar en serio!
  —¿¡Pero te estas escuchando!?¡Me estas pidiendo que vaya y eche al tío con el que se ve tu hermana de donde ella vive!¡No es muy normal!
  —¡Yo te doy permiso no te preocupes!
  —¡Nialler, no es por permiso! ¡Es porque no tengo derecho de hacer eso!
  —Si yo viese a tus hermanas en peligro lo haría por ti
  —¡No es lo mismo! —me aprieto el ceño con el índice y el pulgar. Cuenta hasta diez colega. Entre que Niall me esta presionando y no me hace gracia saber que esta Charlotte con un tío encerrada en su habitación…— Niall, tu hermana esta así porque ella quiere, sabes que si estuviera en peligro soy el primero en saltar porque es tu hermana, pero en su propia casa y por decisión propia…poco puedo y voy a hacer.
  —Acompáñame entonces —me mira con ojos suplicantes—. ¿Si?

  Me levanto de mala gana bajo la mirada expectante de mi querido amigo. Le miro receñoso. 

  —Bueno solo no voy a ir, así que mueve ese culo rubia de bote —de un salto se levanta del sofá con una sonrisa triunfal.
  —Gracias te lo debo.
  —Nada, ya sabes para eso estamos…aunque esto es una gilipollez.

  Subimos las escaleras de la casa, y tras cruzar una zona de descanso comunicada al pasillo de la casa, en la tercera puerta a la derecha Niall se para. Pone en un tamaño bastante leíble Charlotte con letras de madera imitando a diferentes de revistas.

  Niall carraspea, traga y coge aire. No lo entiendo. ¿Cómo una persona se puede poner así de nerviosa por tener que echar a un cualquiera de su casa? Pero es Niall y a su hermana aunque sea pequeña le tiene respeto. Toca la puerta con dos golpes de nudillos. Tarda en abrirse unos segundos.
  Se abre  la puerta lo mínimo como para que Charlotte pueda sacar la cabeza.

  —¿Qué pasa Niall? —dice cordial. Me apoyo en la pared de enfrente de la puerta con las manos en los bolsillos. Mira más allá de su hermano, percatándose de mi presencia. En un abrir y cerrar de ojos se le forma una sonrisa traviesa en su cara. ¿¡NIALL HAS VISTO ESO!?¡ERA PARA MÍ! ¿POR QUÉ QUIERE JUGAR ASÍ? ES SU HERMANA PEQUEÑA. Vuelve a centrar la mirada en su hermano.
  —Te pido por favor que te despidieras de tu amigo —vuelve a carraspear su garganta. Estas así perdiendo credibilidad Niall…
  —No te esta molestando, así que…No, creo que no.
  —Charlotte, te estoy avisando. No me hagas que entre y ponga a nadie en ridículo —ahora parece más firme en su decisión.
  —Niall yo no digo nada de cuando traes a Michel a casa.
  —¡No es lo mismo! —ahí Charlotte la ha liado. Si hay una cosa que cabree de verdad a Niall es que nombren a su novia para decir algo malo, y en este caso su querida hermana le ha comparado con un cualquiera— ¡Yo, llevo un año y medio con ella!¡No la vuelvas a comparar con alguien de la calle que ha venido por primera vez a casa y tiene tan poca educación que se encierra en tu cuarto contigo! —Niall da un manotazo a la puerta.

  Del golpe tira a Charlotte al suelo, ya que no se esperaba ese ataque de furia del calmado de Niall. Esto es divertido. En la habitación se ve a un chaval en la cama de Charlotte sin camiseta. Me empieza a hervir la sangre. Esto no va contigo colega, cálmate. Empieza una discusión de gritos entre Niall y Charlotte, manotazos de Charlotte hacia su hermano y este parándolos, el chaval se mete de entre medio y empieza también ha discutir. No lo entiendo, no debe de meterse, es entre hermanos y el hará lo que manden no lo que el quiera. Y ahí esta el fallo de la mañana. Entre unos y otro el chaval termina tocando a Niall. Ahí si que me puedo meter yo. Le ha pegado un empujón contra el armario de Charlotte.

  —¡Eh, tú! —me mira confuso el chaval. Y a Naill le cambia la cara.  Si hay algo que no soporto es que toquen a los míos o les digan algo dañino.
  —¿Yo?
  —Creo que no hay otro desconocido aquí —me acerco a él y le doy un toque en el hombro—. Si te han dicho que te vayas, te vas —le vuelvo a dar otro toque, esta vez más fuerte—. Si no lo haces, al menos no te metas donde no te llaman —le sigue un tercero con más fuerza que le hace ya retroceder—. Y por ultimo, si la has cagado ya anteriormente dos veces no la cagues una tercera empujando a mi colega —se esperaba otro toque pero esta vez no se lo doy, ya que se que su reacción va a ser vacilarme.
  —¿Y qué pasa si la cago a la tercera? Le vuelvo a dar si quiero, ella me ha invitado y el no me va a echar —si como pensaba, el típico chulo de barrio.
  —Bueno…pues estas son las consecuencias de cagarla tres veces. A la tercera va la vencida, ¿no es así? —pone una estúpida sonrisa burlona en su cara. Me encojo de hombros como haría cualquier niño inocente, el problema que yo nunca lo he sido.

  Mi brazo izquierdo se estampa en su estúpida cara dándole de lleno en un ojo. Noto como la ceja se deshace bajo mi nudillo. La verdad es que ya no me duele tanto dar los golpes, pero este tío tiene la cabeza dura. Sacudo la mano y ayudo a incorporarse a Niall, que seguro que se había quedado en estado de shock, como normalmente le pasaba cuando no se esperaba nada.

  —¡MALIK, ERES UN PUTO ANIMAL! —Charlotte se me lanza a la espalda.  Niall sigue aturdido— ¡ESTUPIDO AGRESIVO! —me golpea en la espalda. No es que sea yo un chico muy ancho, pero tengo fuerza para soportarla.
  —Para Charlotte, no te quiero hacer daño…—sigue en sus trece. Me la zafo de encima con rapidez. ¿Por qué es tan niñata? Le cojo las dos muñecas y me la pongo en frente—.  ¡EN VEZ DE SER TAN MOJA BRAGAS Y GILIPOLLAS, CUANDO HA EMPUJADO A TU HERMANO EN SU PROPIA CASA TE PONES ASÍ CON ESE OTRO GILIPOLLAS! —la empujo hacia el otro, de forma que cae encima de él.
  —Zayn…—ya estoy desenfrenado…Dios cálmate Malik. Respira. ¡NO!¡No puedo respirar ahora, ya necesito reventar algo más!¡Ese puñetazo me ha sabido a poco!¡Necesito más…! —Zayn… —noto que me agarran por detrás sujetándome los brazos y me llevan fuera del dormitorio. No soy ahora mismo consciente de nada, nunca lo soy cuando estoy así—. Colega cálmate…—siguen sosteniéndome los brazos.

  No sé cuanto tiempo pasa hasta que me consigo relajar, los brazos que me retienen son reconocidos, ejercen bastante presión, para nada comparado con la que ejerzo yo, ya que no lucho por zafarme. Me doy cuenta de que estoy sentado en el borde de la cama de Niall y el me sostiene. Pero hay dos pares de ojos más observándome.

  —En tu defensa diré que mi prima ha sido una guarra —Harry rompe el silencio nada más que cruzo mis ojos con los suyos.

  —Harry cállate…—le reprende Liam— Zayn se ha metido en un buen lío…