CAPITULO 5
Tras
la hora de comer Anni se ha quedado dormida en el sofá y mi madre se ha ido ha
hacer su turno de tarde en el Materno. Buufff. ¿Por qué las cosas sin yo
quererlo se complican solas? Otra vez canturrea esa risa por mi mente. Nunca
había querido que se fuese, nunca quise que me dejase…y muchas veces me
preguntaba que cuando comenzaron mis problemas, si cuando ella entró en mi vida
desde muy chicos o cuando me dejo.
El
timbre hace que salga de mi pompa de humo.
—¡Ya
va! —vuelven ha insistir. Como me despierten a la niña le estampo a quien sea
la cabeza contra los escalones de mi casa. Doy una carrera hasta abrir— Como
vuelvas a tocar lo lamen…¿Qué haces aquí?
—Tenía
que venir a verte —entra como si estuviese en su casa.
—¿Para? Creo que no tengo que hablar
absolutamente nada contigo —no cierro la puerta, se va a ir de inmediato—, así
que ya sabes el camino de vuelta.
—Que
grosero, recordaba a los Malik más corteses y buenos anfitriones.
—Bueno si te sirve de algo, en el fondo no soy como los Malik, y soy un
pésimo anfitrión, así que, adiós —pasa de mí y me da la espalda dirigiéndose al
salón—. ¿Qué haces? —me obliga a que cierre la puerta.
En
dos pasos la alcanzo y tiro de ella, estaba ya casi para entrar en el salón.
Anni no sé como lo hace, pero siempre tiene un sexto sentido y cuando escucha
pasos o voces que no conoce se despierta de inmediato, y a ella no la conocía.
—¿Quién te crees? Fuera de mi casa
—empiezo a hablar rápido y flojo.
—¿Quién no se puede enterar de mi presencia
para que estemos hablando así? —le miro alterado, me ha costado mucho
dormir a Anni— ¡Oh, ya entiendo! ¡Rollete de Malik ha venido una invitada ma…!
—le tapo la boca de inmediato.
—¿Estas loca? —me pega un mordisco—
¡Hija de…!¡Ahhhhg! ¡Joder! ¡Tu hermano
debería de ponerte un puto bozal!
—¿Por qué no sale tu chica? Suéltame por
cierto, no la voy a morder como a ti —pega un tirón de su brazo sin éxito.
—Vete a la mierda Charlotte y vete de mi
casa, te lo digo enserio.
—¿Sigues con los susurros?
¿Tan importante es la chica?
—Ni te lo imaginas cuanto, más quisieras ser
tu así de importante…—encima es tan tonta…¿por qué cree que traería a
alguna cualquiera a mi casa? La casa era para la familia, era un lugar que no
se mancillaba con alguien que al día siguiente no vere.
Se
acerca a mí pegándose. ¿Acaso es bipolar?
—Quería hablar contigo, si tiene que ser así
no me importa, no quiero fastidiarte el polvo —maldita niñata.
—Suéltalo rápido y resumido.
—Lo siento —dice acercándome a mi oído.
Se me erizan los pelos de la nuca.
—Daaaaddddyyy —Anni se asoma por el respaldo del sofá bostezando y
rascándose los ojos con sus pequeños puñitos. Carraspeo mi garganta.
—Gracias Charlotte por joderme el día entero…
—No
sabía…
—No,
tu nunca sabes nada, pero aparte de mi vida no te incumbe saber nada —la suelto
y me acerco hasta el sofá, cogiendo en brazos a mi hija—. Lo siento por
despertarte —le beso la frente—. ¿Quieres te
y nos volvemos a dormir?
—Zii…—echa su cabecita en mi hombro encajándola entre este y el cuello.
Empieza a relajársele de nuevo la respiración. Rodeo el sofá y de la mesa de
café cojo un biberón que tiene manzanilla.
—Toma
mi amor —se incorpora para cogerlo y se vuelve a echar en mi hombro—. Ya me la
has despertado —me acerco hasta ella—. Si no te importa irte ahora, bueno y si
te importa me la suda, te vas igualmente.
—¿Tienes una hermana más? —dice sorprendida.
—Te
he dicho que no te importa mi vida.
—Hi
—dice Anni con el biberón en la boca y atenta a Charlotte—. Daddy dormir…yo
quero contigo…—vuelve a echarse bebiendo más de su biberón.
—Enserio Charlotte, vete. Ya me comunicaré contigo, pero necesito que te
vayas.
—¡YA
ESTOY EN CASA! —Waly entra gritando.
—¿Tienes que gritar? —¿por qué viene todo el mundo ahora?
—Perdón…—mira rápido hacia nosotros y luego al suelo—. No sabía que
ahora quedabas con la hermana de Niall. En fin me voy a mi cuarto a hacer los
deberes.
—¡Espera!¿Tú no tenias hoy esa cosa de gimnasia?
—No
ya no —dice mientras sube las escaleras.
—Waly
espera —mierda me estorba Charlotte en casa.
—Zayn
déjame, tengo muchas cosas que hacer —sube más aprisa y se escucha la puerta de
su dormitorio.
—Charlotte, te lo juro, si te vas quedo mañana contigo si quieres hablar
más conmigo. Tengo que ir a hablar con mi hermana seriamente…—respira colega no
te alteres, y más si tienes a Anni en brazos—. Y tengo que dormir a la peque.
Por favor —estaba suplicándole, ¿esto qué es?
—Me
debes explicaciones —¡no, no te debo nada maldita niñata!
—Las
que quieras pero mañana —la acompaño a la puerta de la calle y la abro con la
mano que me queda libre.
—Tengo ya tu numero de móvil, después te hablo —me mira como cuando
estábamos en su casa y me vio apoyado en la pared del pasillo.
—Perfecto, luego hablamos.
—Adiós
Malik.
—Adiooz —dice Anni. Yo en cambio hago un movimiento de cabeza y cierro
la puerta.
Menuda tarde me espera…