CAPITULO 2
Los
padres de Niall tardaban mucho, a Greg
le había estado llamando al móvil, y Harry y Naill seguirían en urgencias.
Estaba arto de esperar, quería volver a mi casa, no había sido un día tranquilo
después de tener que hacer el trabajo. La hermana de Niall aún seguía en el
salón; habíamos cenado los cuatro y los pequeños ya estaban en la cama
durmiendo. Dios que aburrimiento.
Podría haber tenido una maravillosa noche y ahora…estaba siendo el niñero de
dos enanos y una chica hormonada.
—Oye
—ni se gira para mirar.
—¿Qué?
—¿No
crees que te tendrías que ir a dormir? Ya no es hora de que estés despierta —la
verdad es que quería que se fuese también ya a la cama para al menos ver algo
que me gustase a mí, no sus series de amor.
—Yo
no tengo clase mañana.
—¿Qué
pasa que tienes un trato especial en el instituto y a ti los viernes te
permiten faltar?
—Estoy expulsada, llevo sin ir al insti desde el miércoles.
—Entonces ya entiendo por qué ni tu hermano se fía de ti —me echo a
reír, era una caja de sorpresas. Con lo adorable que parecía y no tenía nada
que ver con ninguno de sus cuatro hermanos, era completamente diferente, y más
diferente cuando pasabas tiempo con ella y veías que su envoltorio no tenía
nada que ver con lo de dentro.
—Mira
—se gira señalándome—, estoy ignorándote, no se si te has dado cuenta. Así que
te pido que hagas el favor de dejar de molestarme, gracias —se vuelve a girar y
se centra en la televisión. Estoy muy aburrido y chincharla divierte.
—Aburrida —le lanzo un cojín que da de lleno en su cabeza, haciendo que
esta se le vaya hacia delante.
—Ya me tiene harta —se le escucha susurrar. En un visto y no visto
se me lanza encima y empieza a darme golpes con el cojín que le he tirado—.
Eres un maldito coñazo, te he dicho que me dejes en paz —agacho la cabeza
cubriéndome como puedo y en mi ocasión arremeto sobre ella, llegando a la otra
esquina del sofá—. Malik suéltame —sigue dándome pero esta vez con sus pequeños
codos en mi espalda. Huele de maravilla.
Niego con la cabeza y Charlotte se ríe. Parece que eso le ha hecho cosquillas.
Vuelvo ha hacerlo sobre su tripa y otra carcajada sale de su cuerpo. La nuca se me eriza. ¿Por qué no volverla a
escuchar una tercera vez? Y vuelve a rugir esa risa por su cuerpo y a vibrar en
mis oídos—. Para, para…voy a despertar a los enanos.
Me
incorporo curioso. Su envoltorio de niña buena aparece ante mis ojos. Me mira
con una sonrisa dibujada en su cara. No
tener sexo en una semana es malo, deja de mirarla así. Sacudo por cuarta
vez la cabeza.
—No a
qué —dice tranquila.
—¿Qué? Nada
—Es
algo que no te a gustado que se te pase por la cabeza.
—Calla anda —me vuelvo a mi sitio y cojo un cojín cubriéndome con el. Ahora no. Se me acerca poco a poco y la
noto al lado mirándome, echo la cabeza hacia atrás para verla desde mas lejos—.
¿Qué pasa?
—Eso
digo yo…eres raro.
—Gracias chica normal —ríe agachando la cabeza.
—Te
encanto —se levanta grácilmente y vuelve a su sillón—. No te vas a poder
resistir a mí —¿Perdón? ¿Qué era todo esto?¿En que momento la hermana de mi
mejor amigo se me estaba insinuando?¿Se me estaba insinuando de verdad?
—¿Nialler? —en ese momento se oye a Greg en la entrada de la casa. En
dos minutos se asoma por el salón— ¿Zayn? —me mira extrañado— ¿Qué haces tu
aquí?
—El
primo Harry le ha roto la nariz a Nialler con la puerta, así que se lo llevo a
urgencias y dejo a Zayn a nuestro cargo —Charlotte lo explica todo con
indiferencia.
—Entonces ya entiendo porque estas aquí —dice Greg mirándome. Se deja
caer cerca de mi en el sofá—. Niall no la ha dejado a cargo de los mellizos,
¿no?
—No,
creo que no se fía de vuestra hermana —le digo riéndome.
—Es
comprensible —resopla Greg.
—¿¡Cómo!? —Charlotte reacciona en un grito ahogado— ¿También piensas lo
mismo Greg?
—Es
evidente que no estas siendo un gran ejemplo últimamente, y que no se puede
confiar mucho en ti…
—¡Esto es la ostia! —se levanta enfurecida. Con paso firme y sonoro sube
las escaleras, será en dirección a su dormitorio. Un portazo se escucha en el
piso de arriba.
—¡Como se hayan despertado los niños me la cargo! —Greg recorre el
camino que su hermana ha hecho a paso rápido.
Me
siento un intruso en casa de Niall por primera vez, ya que las peleas
familiares es algo muy intimo. Mi móvil comienza a vibrar.
Cariño, cuando vas a
venir?
Sigo en casa de Nialler…pero salía ya no te preocupes
Ten cuidado a la vuelta
ya sabes que no me
gusta que cojas
tan tarde la moto…Beso
amor.
Sí, tranquila…Te quiero.
Me
levanto y me voy hacia la puerta. Me da un tanto de vergüenza irme sin
despedirme de Greg, pero no pinto ya nada aquí y se están preocupando por mí.
A dos
pasos estoy de la puerta, cuando una mano se me pone en el hombro.
—¿Te
ibas a ir sin despedirte? —me giro para ver a Greg sonriendo.
—Es
que como estabas arriba, pensé que ibas a tardar.
—No
pasa nada —me sonríe amablemente—. Siento que te hayas tenido que quedar a
cuidar a mis hermanos, pero lo siento más porque hayas tenido que aguantar a
Charltte… —se pasa una mano por la nuca— Si te ha dicho algo en algún momento
lo siento también…
—¿Qué
me iría a decir?
—Es
una niñata, y peca de hablar sin pensar la mayor parte de las veces…mejor
prevenir que curar. Bueno —abre la puerta de la calle—, enserio muchas gracias
por haberte quedado.
—No
hay de que —le doy unas palmadas en el hombro—. Nos vemos Greg.
—Nos
vemos Malik.
Salgo
a la calle y enseguida golpea el frío en mi cara, pero es algo que nunca me ha
desagradado. A mis espaldas se oye la puerta cerrarse. Ahora mismo la verdad
solo quiero llegar a casa y estar con Anni…Me acerco a la moto y quito de la
rueda el casco, lo pongo sobre mi cabeza y me
subo hasta arriba la cremallera de la chaqueta. En poco tiempo estoy
montado ya en mi moto rumbo a casa, pensando solo en estar calentito en la cama
con ella.