viernes, 27 de diciembre de 2013

CAPITULO 2



  Los padres de Niall  tardaban mucho, a Greg le había estado llamando al móvil, y Harry y Naill seguirían en urgencias. Estaba arto de esperar, quería volver a mi casa, no había sido un día tranquilo después de tener que hacer el trabajo. La hermana de Niall aún seguía en el salón; habíamos cenado los cuatro y los pequeños ya estaban en la cama durmiendo. Dios que aburrimiento. Podría haber tenido una maravillosa noche y ahora…estaba siendo el niñero de dos  enanos y una chica hormonada.

  —Oye —ni se gira para mirar.
  —¿Qué?
  —¿No crees que te tendrías que ir a dormir? Ya no es hora de que estés despierta —la verdad es que quería que se fuese también ya a la cama para al menos ver algo que me gustase a mí, no sus series de amor.
  —Yo no tengo clase mañana.
  —¿Qué pasa que tienes un trato especial en el instituto y a ti los viernes te permiten faltar?
  —Estoy expulsada, llevo sin ir al insti desde el miércoles.
  —Entonces ya entiendo por qué ni tu hermano se fía de ti —me echo a reír, era una caja de sorpresas. Con lo adorable que parecía y no tenía nada que ver con ninguno de sus cuatro hermanos, era completamente diferente, y más diferente cuando pasabas tiempo con ella y veías que su envoltorio no tenía nada que ver con lo de dentro.
  —Mira —se gira señalándome—, estoy ignorándote, no se si te has dado cuenta. Así que te pido que hagas el favor de dejar de molestarme, gracias —se vuelve a girar y se centra en la televisión. Estoy muy aburrido y chincharla divierte.
  —Aburrida —le lanzo un cojín que da de lleno en su cabeza, haciendo que esta se le vaya hacia delante.
  Ya me tiene harta —se  le escucha susurrar. En un visto y no visto se me lanza encima y empieza a darme golpes con el cojín que le he tirado—. Eres un maldito coñazo, te he dicho que me dejes en paz —agacho la cabeza cubriéndome como puedo y en mi ocasión arremeto sobre ella, llegando a la otra esquina del sofá—. Malik suéltame —sigue dándome pero esta vez con sus pequeños codos en mi espalda. Huele de maravilla. Niego con la cabeza y Charlotte se ríe. Parece que eso le ha hecho cosquillas. Vuelvo ha hacerlo sobre su tripa y otra carcajada sale de su cuerpo. La  nuca se me eriza. ¿Por qué no volverla a escuchar una tercera vez? Y vuelve a rugir esa risa por su cuerpo y a vibrar en mis oídos—. Para, para…voy a despertar a los enanos.

  Me incorporo curioso. Su envoltorio de niña buena aparece ante mis ojos. Me mira con una sonrisa dibujada en su cara. No tener sexo en una semana es malo, deja de mirarla así. Sacudo por cuarta vez la cabeza.

  —No a qué —dice tranquila.
  —¿Qué? Nada
  —Es algo que no te a gustado que se te pase por la cabeza.
  —Calla anda —me vuelvo a mi sitio y cojo un cojín cubriéndome con el. Ahora no. Se me acerca poco a poco y la noto al lado mirándome, echo la cabeza hacia atrás para verla desde mas lejos—. ¿Qué pasa?
  —Eso digo yo…eres raro.
  —Gracias chica normal —ríe agachando la cabeza.
  —Te encanto —se levanta grácilmente y vuelve a su sillón—. No te vas a poder resistir a mí —¿Perdón? ¿Qué era todo esto?¿En que momento la hermana de mi mejor amigo se me estaba insinuando?¿Se me estaba insinuando de verdad?

  —¿Nialler? —en ese momento se oye a Greg en la entrada de la casa. En dos minutos se asoma por el salón— ¿Zayn? —me mira extrañado— ¿Qué haces tu aquí?
  —El primo Harry le ha roto la nariz a Nialler con la puerta, así que se lo llevo a urgencias y dejo a Zayn a nuestro cargo —Charlotte lo explica todo con indiferencia.
  —Entonces ya entiendo porque estas aquí —dice Greg mirándome. Se deja caer cerca de mi en el sofá—. Niall no la ha dejado a cargo de los mellizos, ¿no?
  —No, creo que no se fía de vuestra hermana —le digo riéndome.
  —Es comprensible —resopla Greg.
  —¿¡Cómo!? —Charlotte reacciona en un grito ahogado— ¿También piensas lo mismo Greg?
  —Es evidente que no estas siendo un gran ejemplo últimamente, y que no se puede confiar mucho en ti…
  —¡Esto es la ostia! —se levanta enfurecida. Con paso firme y sonoro sube las escaleras, será en dirección a su dormitorio. Un portazo se escucha en el piso de arriba.
  —¡Como se hayan despertado los niños me la cargo! —Greg recorre el camino que su hermana ha hecho a paso rápido.

  Me siento un intruso en casa de Niall por primera vez, ya que las peleas familiares es algo muy intimo. Mi móvil comienza a vibrar.

                         Cariño, cuando vas a venir?
                                                                                            Sigo en casa de Nialler…pero salía ya                                                                                                   no te  preocupes
                             Ten  cuidado a la vuelta
                          ya sabes que no me gusta que cojas
                          tan tarde la moto…Beso amor.
                                                                                            Sí, tranquila…Te quiero.


  Me levanto y me voy hacia la puerta. Me da un tanto de vergüenza irme sin despedirme de Greg, pero no pinto ya nada aquí y se están preocupando por mí.
  A dos pasos estoy de la puerta, cuando una mano se me pone en el hombro.

  —¿Te ibas a ir sin despedirte? —me giro para ver a Greg sonriendo.
  —Es que como estabas arriba, pensé que ibas a tardar.
  —No pasa nada —me sonríe amablemente—. Siento que te hayas tenido que quedar a cuidar a mis hermanos, pero lo siento más porque hayas tenido que aguantar a Charltte… —se pasa una mano por la nuca— Si te ha dicho algo en algún momento lo siento también…
  —¿Qué me iría a decir?
  —Es una niñata, y peca de hablar sin pensar la mayor parte de las veces…mejor prevenir que curar. Bueno —abre la puerta de la calle—, enserio muchas gracias por haberte quedado.
  —No hay de que —le doy unas palmadas en el hombro—. Nos vemos Greg.
  —Nos vemos Malik.
 

  Salgo a la calle y enseguida golpea el frío en mi cara, pero es algo que nunca me ha desagradado. A mis espaldas se oye la puerta cerrarse. Ahora mismo la verdad solo quiero llegar a casa y estar con Anni…Me acerco a la moto y quito de la rueda el casco, lo pongo sobre mi cabeza y me  subo hasta arriba la cremallera de la chaqueta. En poco tiempo estoy montado ya en mi moto rumbo a casa, pensando solo en estar calentito en la cama con ella.

lunes, 2 de diciembre de 2013

 CAPITULO 1




 Perderse, encontrarse, volver  a perderse…ese era el ritmo de vida que llevaba, del que nunca había salido. ¿Y les extrañaba tanto mi carácter? Si tu pones a un niño en un centro comercial solo, lo pierdes, el niño llorará, gritará, hará todo lo posible porque le presten atención, para que alguien se acerque y le diga <<¿Te has perdido?>>, el niño dirá que si y de  inmediato le guiarán. Yo era ese niño, lo único que ni lloraba o gritaba, bueno gritar en ocasiones si, pero mi forma de llamar la atención no se comparaba con la de un niño pequeño. Pero lo mejor no era eso, lo mejor es que yo mismo no sé que lo estoy.

  —Zayn, te he dicho miles de veces que no comas en mi cama tío…luego mi madre me regaña y se cree que soy yo —Niall seguía retocando una y otra vez el trabajo de Anatomía.
  —Como sigas perfeccionándolo creerá que no lo hemos hecho nosotros —me metí otro dorito en la boca.
  —Como sigas comiendo en mi cama te voy a patear el maldito culo hasta la puerta de mi casa y te vas a ir a la tuya —me dedica una mirada amenazante, pero ¿a quién vamos a engañar? Es Niall, y Niall es de todo menos amenazante. Intento contener la risa y provoco que se me escapen migajas de la patata que me había metido en la boca— ¡TIO!¡Te lo he dicho, joder! —me da una patada desde la silla de su escritorio.
  —Lo siento, lo siento, lo siento.
  —¡HARRY QUE ME BAJES!¡HARRY ENSERIO!¡NIALLER AYUDAME! —del piso de abajo se escuchan gritos.
  —¡Así no se puede trabajar joder! —el rubio de bote se levanta de mala gana directo con paso firme a la puerta— ¡CHARLOTTE T…!
 
  La puerta se abre sin avisar estampándose en la cara de Niall.

  —¡Ostia…! —se me escapa de la boca.
  —¡HARRY MIRA LO QUE HAS HECHO! —de inmediato la hermana pequeña de Niall se baja de los hombros de Harry. Niall en el suelo con la cabeza entre las piernas y las manos sobre su cara no emite ningún ruido— ¿Nialler, estas bien? —intenta coger la cabeza de su hermano pero este se niega— ¡Vosotros dos haced algo! —dice alarmada.

  Me levanto de la cama y me agacho hasta Niall. Miro a Harry que no puede contener la risa.

  —Idiota, esta vez te has pasado…—pero el me mira con cara de “No puedo aguantar más, voy a explotar a carcajadas”— ¡Harry! —le regaño.
  —Joder, primo lo siento…—se pone a nuestra altura— Enserio —el rastro de una risa roza su garganta—. ¿Nialler? —se hace notar más ese rastro hasta que finalmente — ¡Joder, es que por qué no he estado yo en el lugar de Zayn!¡Si no habría sido el doble de gracioso! —lo dice entre carcajadas— ¿Pero qué coño hacías detrás de la puerta?
  —Harry, eres gilipollas, no tiene ni puta gracia —su prima le amenaza con la mirada. A diferencia de su hermano ella si da miedo—. Nialler, por favor respóndeme —consigue sacarle la cabeza de entre las piernas, y forcejea por quitarle las manos de la cara, de las cuales pequeños riachuelos de sache pasan entre sus dedos. De inmediato la risa de Harry se corta—. Niall, deja de ser niño chico —tira de sus manos— y déjame ver tu cara —pega un ultimo tirón, dejando la cara de mi amigo al descubierto—. ¡NIALL! —Charlotte se lleva las manos a la boca.

  La nariz hinchada, corriendo sangre y los ojos cogiendo un color entre morado oscuro y negro.

  —Naill lo siento enserio —Harry esta pálido—. De inmediato te llevo para urgencias, venga levántate —tira del brazo de su primo, que todavía sigue sin contestar.
  —Nialler, di algo —su hermana se levanta a la vez que Harry, con mi ayuda incorpora a Niall.
  —No me va a dar tiempo a terminar el trabajo de Anatomía por vuestra culpa…—Dios…Con anatomía era como Liam con el resto de sus asignaturas.
  —Leprechaun, deja el maldito trabajo, está ya terminado.
  —Falta perfeccionarlo.
  —Está más que perfeccionado, solo falta que le pongamos los nombres.
  —Zayn, voy mal con esa asignatura…—se queja.
  —Bueno ya remontarás el cinco que tienes —le suelto y le dejo a Harry a cargo de él.
  —Venga que te llevo a urgencias de cabeza —todos miramos mal a Harry—. Bueno, quien dice de cabezas dice corriendo.
  —Déjalo Harry…—mejor que no siga, es el mejor consejo que se le puede dar.
  —Zayn, hazme un favor —Niall me mira, con la cara cada vez más hinchada. Asiento conforme, aunque aún no haya escuchado que quiere—. Mi padre me había dejado a cargo de mis hermanos, quédate hasta que venga Greg o mi padre, no sé cuanto tardaremos.
  —¡Pero yo me puedo quedar con Robby y Megan sin problemas! —dice la canija de la hermana de Niall ofendida.
  —¿Lo harás? —me mira suplicante. La verdad es que me venía muy mal. No había visto el momento de irme, y ahora me tocaba cuidar de sus tres hermanos pequeños. Creo que mi cita con Jess de la clase de Charlotte no iba a poder ser.
  —Claro, no te preocupes —Harry me mira confuso, sabiendo que más tarde yo había quedado.
  —Me debes una —le digo a Harry.
  —Lo siento enserio —Niall como siempre se da por aludido cuando no es él.
  —No es a ti, es a mí —dice Harry—. Me lo vas a agradecer hazme caso —me guiña un ojo, eso quiere decir que él ya a catado a esa chica.

  Salimos todos de la habitación. Charlotte y yo detrás de Harry y Naill, los cuales están discutiendo. Cuando llegamos a la puerta de la casa Niall se gira hacia mí.

  —Como no me fio de que cocines algo incomible para mis hermanos —dice intentando sonreír, pero de inmediato el dolor corre por toda su cara—, siempre hay dinero en el estante de la merienda, pide unas pizzas o lo que queráis, ¿va?
  —Todo controlado Niall.
  —Sigo diciendo que yo me puedo hacer cargo, Nialler —Charlotte no esta para nada contenta.
  —Hablamos más tarde Niall —Harry y él caminan hacia fuera y cierro tras ellos.
  —¿Qué haces? No he terminado de hablar con él, Zayn —me mira desafiante.
  —Para empezar, no tenías nada más que hablar —ando hacia el salón, donde se escucha a los des mellizos jugar—, lo único que estabas haciendo es discutir y tu hermano necesitaba ir rápido al hospital, se ha roto la nariz. Segundo, no estoy de humor, así que mejor no revolotees dándome la chapa de que tu eres responsable mayor y bla, bla, bla —me siento en el sofá grande de la familia Horan. Me ha estado siguiendo y ahora cruzada de brazos me mira con cara de odio—. Comportándote así, solo estas dando los motivos por los que tú hermano ha preferido que me quede yo a cargo vuestra. Ahora si me disculpas tengo que avisar a gente de que no voy a ir a donde tenía que ir.
  —¡Eres de lo más desagradable que entra en mi casa!¡Que lo sepas!
  —Gracias Charlotte, yo también te quiero —saco el iPhone de mi bolsillo y busco en la agenda a mi madre, es a la primera que tengo que avisar.
  —¡Me alegro de que no puedas quedar con Parker! —se dirige furiosa hasta uno de los sofás mas pequeños que acompañan al que estoy sentado, poniéndose en la parte más alejada de mí. Así que sabe que iba a quedar con Jess, las colegialas son unas chismosas todas.
  —Yo no podre…—me percato que están los enanos delante— eso esta noche. Pero tú deberías de hacerlo por primera vez, así se te quitaría esa cara de amargada.
  —Bastardo…—eso me duele en lo más hondo, pero claro ella no tiene por qué saber nada de mi vida y lo habrá dicho sin saber. Le miro sin creerme en verdad, que esas palabras hayan salido de su boca— Llama a tu ramera, seguro que esta ansiosa por recibir una llamada tuya.
  —¿Qué es ramera Zanny? —Megan siempre se confundía diciendo mi nombre. Me agacho un poco hasta quedar a pocos centímetros de ella.
  —Eso es algo como tonta, en lo que tú nunca te vas a convertir, ¡eh!
  —¡Vale!¡Por ti seré lo que sea!¡Porque eres mi príncipe  y me voy a casar contigo, Zanny! —se pone roja mientras lo dice, pero resulta adorable.
  —Yo también me quiero casar contigo —le digo sonriendo.
  —Buagh —Robby pone cara de asco.

  Los dejo jugar de nuevo, me recuesto en el sofá y marco a llamar a mi madre.


  —Por cierto, iba a llamar a mi madre, para que sepa que no ceno con ella —la cara de Charlotte se descompone al mirarme, y en pocos segundos escucho la voz de mi chica preferida por el teléfono—. ¿Anni?¿Se puede poner Mamá?